Cientos de miles de iraníes rinden homenaje al difunto Ayatolá Ali Khamenei en Teherán, prometiendo continuar su legado. Khamenei y cuatro miembros de su familia murieron a fines de febrero en un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos e Israel, considerado uno de los detonantes de la guerra en Medio Oriente.
La procesión fúnebre, que se extenderá por seis días y recorrerá ciudades de Irán e Irak, comenzó el sábado. Los asistentes expresan su devoción, calificando a Khamenei como "compañero de armas" y "líder del mundo islámico y de la resistencia".