Se relata la historia de las joyas de Elizabeth Taylor, destacando tres piezas emblemáticas: el diamante Taylor Burton, la perla peregrina y el diamante cruz. Se menciona que su exesposo, Richard Burton, le obsequió estas valiosas joyas.
Se detalla la historia del diamante Krupp, que perteneció a Vera Krupp y fue adquirido por Richard Burton en una subasta. También se narra la historia de la perla peregrina, que data de 1560 y pasó por manos de la realeza española antes de ser comprada por Burton.
Finalmente, se describe el diamante Taylor Burton, de 33 kilates, obsequiado por Richard Burton a Elizabeth Taylor y que debutó en el cumpleaños de Grace Kelly. Se menciona que Taylor lo usaba en un collar diseñado por Cartier.