Israel ha manifestado su desacuerdo ante la posibilidad de que Estados Unidos venda aviones de combate F-35 a Turquía, argumentando que tal decisión podría desestabilizar la región de Medio Oriente.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó su preocupación en una entrevista con la CNN, señalando que Turquía representa una amenaza para Israel y la región. La relación entre ambos países ha sido históricamente volátil, y esta potencial venta de armamento agrava las tensiones existentes.