Fundemar, una organización dedicada a la restauración coralina en el Caribe, ha crecido significativamente en las últimas dos décadas, empleando a más de 25 personas y reuniendo a científicos y voluntarios de todo el mundo.
La organización opera desde una pequeña cabaña de madera hasta convertirse en un referente en esfuerzos de conservación marina. Michael, un voluntario mexicano, ha dedicado casi 10 años a la causa tras superar su miedo al mar.