Europa enfrenta una ola de calor con graves incendios forestales. En Francia, 10.000 personas fueron evacuadas en los Pirineos Orientales por un incendio que consumió 4.600 hectáreas. España, Grecia y Portugal también registran altos índices de alerta por fuego.
En contraste, Asia sufre por fuertes lluvias que han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra. En Bangladesh, cinco personas de una misma familia quedaron atrapadas bajo los escombros de su vivienda sepultada por un alud. En India y China, las precipitaciones han dejado muertos, viviendas destruidas y calles anegadas.