Los incendios forestales continúan devastando miles de hectáreas en Europa, mientras Asia sufre inundaciones y deslizamientos de tierra debido a fuertes lluvias.
En Francia, el departamento de Pirineos Orientales ha sido declarado en emergencia, con 10.000 personas evacuadas y 4.600 hectáreas consumidas por el fuego. En España, más de 2.200 hectáreas afectadas.
Las altas temperaturas, la sequía y las tormentas eléctricas mantienen el riesgo de propagación del fuego en España, Portugal, Grecia y Croacia. En Bangladesh, varias viviendas precarias fueron sepultadas por el lodo.