Se reafirmó la importancia y la vigencia del psicoanálisis, a pesar de considerarse una disciplina "pasada de moda" en la actualidad.
Se defendió la doctrina freudiana, destacando el respeto por Lacan y Melanie Klein, y se enfatizó que el psicoanálisis, aunque un proceso largo, es la herramienta más efectiva para abordar problemáticas psíquicas, a diferencia de otras terapias de "solución garantizada".