Se enfatiza que el orden público no es una cuestión de izquierda o derecha, sino un valor fundamental de cualquier democracia normal. Se recuerda el incidente en La Plata donde manifestantes prendieron fuego a la sede del gobierno, destacando que la acción policial para restablecer el orden es necesaria.
Se critica la tendencia a cuestionar a la policía cuando interviene para detener a individuos violentos, y se aboga por no romantizar a las personas alcoholizadas que cometen delitos.
Se menciona que la policía actúa para restablecer el orden en situaciones de violencia, como se vio en el Obelisco, y que esto no debe ser interpretado como represión.