El Trece religion Fin de transmisión

El llamado profético requiere consagración y cuidado con falsos videntes

Tensión: discusión (40°)

Se confirma la existencia del ministerio para ser profeta, aclarando que no se trata de una persona normal de la iglesia, sino de alguien consagrado y usado por Dios. Se advierte sobre la "ley de la probabilidad" utilizada por místicos que predicen eventos futuros, señalando que si aciertan en la mitad de sus predicciones, se atribuyen el mérito.

Se contrasta esto con los profetas bíblicos: si fallaban, eran apedreados por mentir. Se aconseja tener cuidado con quienes se creen profetas y se sugiere llevarlos a la iglesia para que un pastor con autoridad determine si son místicos o tienen la verdad. Se reitera que para ser profeta se requiere una vida consagrada.