Se retoma el caso de Muscari y el jamón crudo, sugiriendo que el fiambrero debería haber aprovechado la situación para hacer publicidad en lugar de cobrar un precio exorbitante.
Se bromea sobre la cantidad de jamón (un kilo) y la posibilidad de que Muscari haya pedido el envasado al vacío, lo que podría haber incrementado el costo.
Se menciona de pasada la preocupación por el colesterol, en referencia al consumo de jamón.