El Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocó la licencia que autorizaba la comercialización de petróleo iraní a nivel internacional. Esta medida de la Casa Blanca anula la exención de penalizaciones financieras que había sido aprobada en el marco de negociaciones para finalizar el conflicto en la región.
Washington anula permisos de producción, transporte y venta de crudo hacia territorio estadounidense como respuesta a la escalada de violencia en las rutas comerciales de Medio Oriente. La autorización tenía vencimiento el 21 de agosto.