Estados Unidos está llevando a cabo una revisión de sus alianzas globales, y Turquía, bajo el liderazgo de Erdogan, es considerada un socio estratégico central por su papel geopolítico en Medio Oriente y su vínculo con Europa.
Esta nueva etapa histórica podría favorecer a países como Turquía, fortaleciendo la relación entre ambos bloques y posicionando a Erdogan como un líder clave en la nueva configuración geopolítica mundial.