José María Muscari denunció un presunto "robo del siglo" en una fiambrería de Recoleta, donde le cobraron 90 mil pesos por cortar y envasar al vacío un kilo de jamón crudo. Muscari se queja de no haber pedido presupuesto previo, lo cual lamenta.
Se compara la situación con la de un afilador, donde el costo del servicio no se pregunta hasta el final. Se advierte sobre la importancia de pedir presupuesto, incluso para tareas aparentemente sencillas como cortar un jamón, y se critica el alto costo cobrado.