Se analiza la estrategia de defensa de los implicados en el caso Agostina Vega, centrándose en las declaraciones de Soledad Andreani y Barrelier.
Se observa que ambos, antes de ser detenidos, ofrecieron versiones que, si bien contenían elementos de verdad, también incluían mentiras para intentar desviar la investigación. Se compara la coherencia de sus relatos iniciales con la información que se va desvelando.
Se sugiere que Andreani, al igual que Barrelier, podría haber intentado manipular la investigación al seleccionar y acomodar información a su conveniencia, buscando ocultar pruebas y distraer a las autoridades.