La hipótesis del choque de Loan por parte de Carlos Pérez, presuntamente alcoholizado, y su posterior sustracción para ocultar el hecho, es analizada como una posibilidad verosímil por la fiscalía.
Se argumenta que, ante la gravedad del posible delito (incluyendo la muerte del niño), los implicados habrían preferido enfrentar cargos por sustracción y encubrimiento, que conllevan penas menores.
Se cuestiona la tardanza en el aviso a la policía (más de una hora después de la desaparición) y los movimientos de los imputados, sugiriendo que hubo tiempo para armar un plan de encubrimiento.