Se cuestiona la continuidad de la custodia oficial para Fabián Fernández, exjefe de gabinete, argumentando que como ciudadano común ya no debería recibir este beneficio.
Se compara la situación con la de Cristina Kirchner, señalando la aparente contradicción de criticar custodias mientras se otorgan a exfuncionarios, y se indica que la justicia ya interviene en el caso.
Adrián Raviera, vocero presidencial, defendió la medida como una cuestión de seguridad, pero se enfatiza la necesidad de evaluar si corresponde erogar fondos del Estado para tal fin.