La computación cuántica se encuentra en pleno desarrollo, con máquinas que ya pueden ser programadas a través de internet. Empresas importantes están utilizando estas computadoras para investigación, aunque su capacidad es limitada en comparación con las supercomputadoras actuales.
La diferencia fundamental radica en el uso de qubits en lugar de bits, lo que permite un tercer estado además de 0 y 1. Esto posibilita procesar más información en menos tiempo. Sin embargo, los qubits son extremadamente sensibles y se descalibran fácilmente, requiriendo sistemas de enfriamiento criogénico que consumen gran cantidad de energía.
A pesar de los avances, la experta se muestra escéptica sobre si la computación cuántica reemplazará a la tecnología actual o llegará a ser una computadora personal. La considera más como una tecnología alternativa con un mundo de experimentación propio.