El Cerro Catedral de Bariloche abrió sus puertas para la temporada de esquí, recibiendo a turistas locales y extranjeros.
Las temperaturas bajo cero y la sensación térmica de hasta -11.9 grados en Bariloche no disuadieron a los visitantes, quienes se mostraron contentos con la apertura del cerro.
Se observó una gran afluencia de público, con predominio de turistas argentinos, pero también se escuchó mucho portugués y español, indicando la presencia de visitantes de Uruguay, Colombia y Brasil.
A pesar de la expectativa, inicialmente solo se habilitaron las pistas de aprendizaje y para principiantes.
En cuanto a los costos, algunos turistas brasileños manifestaron que Bariloche resulta "caro" en comparación con los precios en Brasil, especialmente en lo referente a la comida.