Un vecino, conocido como "Pola", comparte su experiencia organizando ayuda solidaria para su barrio, destacando la confianza de la gente y la transparencia en la distribución de donaciones.
Explica que la iniciativa comenzó con sus propios recursos y los de amigos, pero creció gracias a donaciones de vecinos, comercios locales como la Panadería La Perla y el Mercado Central a través de Hernán Yerulo. Pola enfatiza que no recibe ayuda política ni dinero, y que documenta todo con videos para mostrar que las donaciones llegan a quienes las necesitan.
A pesar de la satisfacción de ayudar, confiesa sentirse "roto" al no poder solucionar todas las problemáticas, especialmente las de los jubilados y niños en situación de calle. Menciona que su hija de 18 años está orgullosa y lo acompaña en esta labor, aprendiendo el valor de la solidaridad.