Valentina Bassi compartió la importancia del teatro en su vida, describiéndolo como una actividad sanadora y un motor que impulsa su desarrollo personal y profesional. La actriz mencionó que, tras iniciar sus estudios de teatro a los 17 años, se dio cuenta de que no quería dejar esa actividad nunca más.
Bassi también destacó su experiencia trabajando con las Abuelas de Plaza de Mayo, calificándola como un "antes y un después" en su carrera. La actriz expresó admiración por la labor de las Abuelas y por el crecimiento del movimiento de teatro por la identidad, que pasó de una obra a 41 en un año.