La actriz relata su experiencia personal y profesional, comenzando por sus inicios en Trelew y su decisión de estudiar actuación a los 17 años. A pesar de la vergüenza inicial, el taller municipal de teatro la cautivó por completo, llevándola a dedicarse de lleno a esta disciplina.
Destaca la importancia del entrenamiento teatral como un motor en su vida y la satisfacción de trabajar de lo que considera un juego. Menciona su participación en "Teatro por la Identidad" como una experiencia transformadora, trabajando junto a las Abuelas de Plaza de Mayo.
Describe cómo el proyecto creció exponencialmente, pasando de una obra a 41 en un año, y resalta la admiración que sentía por las "viejas" (integrantes de la organización) con las que colaboraba.
Señala que su salto a la fama fue rápido e inesperado tras estudiar con Raúl Serrano. Su plan inicial era regresar a Trelew, pero consiguió trabajo al segundo año de estar en Buenos Aires, lo que marcó el inicio de una carrera vertiginosa.