Se investigan las últimas pistas sobre la desaparición de Cristian Sosa. Se confirma que abordó un colectivo de la línea 343 el mismo día de su desaparición, el 7 de enero.
El rastreo de su tarjeta SUBE, prestada por su suegro, indica que su último movimiento fue desde Liniers hacia la zona. Sin embargo, la familia no tiene contactos en Liniers ni sabe a quién pudo haber ido a visitar.
Se exploran las terminales de colectivos y se consulta en agencias, pero no se ha obtenido información concluyente sobre su destino. La falta de registros o testigos complica la investigación.