La operación de rescate en Tailandia culminó con éxito tras la extracción de los últimos cuatro niños y su entrenador de la cueva inundada donde se encontraban atrapados.
Los equipos de rescate, compuestos por buzos de élite de diversas nacionalidades, trabajaron contrarreloj para superar las dificultades del terreno y la creciente falta de oxígeno.
"El niño está bien. El niño está bien.", afirmó uno de los rescatistas al confirmar la seguridad del último menor extraído.