El presidente Donald Trump llega a la cumbre de la OTAN en Ankara con posturas históricamente escépticas hacia la alianza, generando incertidumbre entre los aliados europeos. Su posible distanciamiento y las próximas elecciones en Estados Unidos podrían afectar el apoyo a Ucrania.
Analistas en Washington advierten que Trump mantiene suspicacias sobre la OTAN y resentimientos por lo que considera falta de apoyo a su campaña en Irán. La posible decisión sobre el envío de misiles Patriot a Ucrania dependerá de una ley de financiamiento del Pentágono y de la capacidad de potenciar la fabricación de armamento.