Greenpeace Italia ha expuesto las extremas condiciones de trabajo a las que se enfrentan los repartidores, choferes y obreros de la construcción en Roma debido a la ola de calor. Utilizando cámaras térmicas infrarrojas, la organización documentó temperaturas de hasta 73 grados en algunas superficies.
Las imágenes revelan figuras humanas en rojo, indicando el peligro invisible al que están expuestos estos trabajadores. La acción de Greenpeace busca concienciar sobre la necesidad de implementar medidas de protección y adaptar las condiciones laborales a las altas temperaturas, priorizando la salud y seguridad de quienes trabajan al aire libre.