El doble sismo ocurrido el 24 de junio en Venezuela ha dejado un saldo devastador de 3.342 muertos y 16.740 heridos. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, busca calmar el descontento social y anunció la creación de un grupo especializado en desastres dentro del ejército.
Mientras Venezuela intenta reorganizarse, la ayuda externa comienza a retirarse ante la disminución de la posibilidad de encontrar sobrevivientes. Sin embargo, Argentina ha enviado 16 toneladas de ayuda humanitaria y más brigadistas para relevar a los equipos en el terreno.
A 11 días del terremoto, la búsqueda de Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años, continúa con la esperanza de encontrarlo con vida. Los rescatistas utilizan sensores para detectar signos vitales.