Nueve días después de los terremotos en el estado de Guaira, Venezuela, la situación sigue siendo dramática. Los videos de seguridad muestran la devastación y el colapso de edificios.
Las cifras oficiales hablan de 2.595 muertos y más de 12.000 heridos, pero se estima que al menos 58.000 edificaciones presentan daños.
Los vecinos damnificados se organizan en campamentos y reciben ayuda de la sociedad civil, iglesias y universidades, mientras esperan ser reubicados.
La comunidad denuncia la escasa presencia gubernamental y cuestiona la versión oficial de Delcy Rodríguez sobre la "eficiente" respuesta del gobierno, ya que la ayuda humanitaria y logística parece depender en gran medida de la sociedad civil.