Se discute la posibilidad de que los hijos de Gisela puedan sentirse desatendidos o preocupados por su ausencia durante el tratamiento en Cuestión de Peso. Se plantea que, aunque la decisión sea saludable para ella, es importante considerar el impacto en los más pequeños.
Se sugiere que la falta de comunicación familiar sobre el tema podría generar incertidumbre y que Gisela debería iniciar la conversación para abordar sus inquietudes y asegurarles su bienestar.