En Europa, una ola de calor extremo ha provocado devastadores incendios forestales que afectan a España, Francia y Portugal, arrasando más de 17.000 hectáreas. Las llamas avanzan peligrosamente, incluso en zonas urbanas.
La zona sur de Francia, particularmente los alrededores de Perpignan, y la Costa Brava en el norte de España son las áreas más afectadas. En Portugal, la situación es crítica, con 3.700 muertos reportados hasta el momento. La ayuda humanitaria de España e Italia intenta controlar el fuego en condiciones climáticas adversas, con temperaturas superiores a los 40 grados y una extrema sequedad que propaga las llamas.