Europa se prepara para una tercera ola de calor, con temperaturas que podrían superar los 44 grados en algunas regiones de España y Francia.
Se advierte sobre el riesgo de incendios forestales y el estrés en las redes eléctricas debido al uso masivo de aire acondicionado.
La ONU alerta sobre las consecuencias devastadoras de las altas temperaturas, incluyendo sequías, inundaciones y pérdidas en la producción agrícola.