Leda relató el momento en que sintió físicamente un impacto en su cuerpo durante una reunión de oración, lo que marcó el inicio de su transformación espiritual.
A partir de ese instante, comenzó a percibir el mundo de manera diferente, viendo más allá de lo material y conectándose con una dimensión espiritual.
Leda describió cómo este "don" la impulsó a ayudar a los demás y a dedicar su vida a una misión espiritual, sintiendo la presencia de Dios.