El programa entrevistó a Leda, una mujer que afirma tener dones sanadores y que realiza imposición de manos, atrayendo a miles de personas.
Leda relató que su don se manifestó hace 16 años y que, aunque no se considera elegida, se ve a sí misma como un instrumento de Dios. Describe su experiencia como ver el "dolor y la oscuridad" de las personas y sentir el impulso de ayudar.
Explicó que su comunidad, "Soplo de Dios Viviente", no recibe financiamiento directo, sino que se solventa a través de invitaciones de otras comunidades que cubren los gastos. Aclaró que no se trata de dinero, sino de llevar un mensaje de esperanza y acompañamiento.
Compartió experiencias de sanación, incluyendo el caso de un niño llamado Bastián que se recuperó tras un accidente. Leda enfatizó que la sanación proviene de Dios y que ella es solo un medio.