Leda brindó un mensaje de esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles, instándolos a buscar a Dios y a darle una oportunidad.
Enfatizó que la autosanación no es posible, ya que los carismas y dones provienen de Dios, y que Cristo es quien sana a través de sus instrumentos.
Destacó la importancia de la entrega total a Dios y la renuncia personal, así como la necesidad de aceptar Su voluntad. Leda concluyó afirmando que Dios es sencillo y que se manifiesta cuando uno dice "sí" a Su voluntad.