Una mechera fue sorprendida y demorada en Lanús tras intentar robar ropa de una tienda infantil. La dueña del local, indignada, le dio una fuerte lección de vida, cuestionando sus acciones y ofreciéndole ayuda.
La mujer, que ya contaba con denuncias previas por estafas mediante transferencias truchas, esta vez optó por el hurto en un local de ropa para niños y adolescentes.
La comerciante interceptó a la ladrona y, en un tenso diálogo, le expresó su dolor y desilusión, preguntándole por qué no había pedido ayuda si la necesitaba, dado que ella misma había donado ropa y tenía problemas de salud.
El hecho fue grabado por transeúntes y se viralizó, generando debate sobre la reincidencia de estos delitos y la respuesta de la justicia ante casos de hurto menor.