José Luis Choque enfrenta su miedo al agua en Cuestión de Peso. A pesar de la vergüenza inicial y de no saber nadar, accede a entrar a la pileta con la ayuda de flotadores y la guía de Sergio Verón.
Durante la inmersión, José Luis experimenta dificultades con el equilibrio y la flotación, sintiendo que el peso bajo el agua le impide mantenerse firme. A pesar de esto, logra avanzar unos metros y se muestra contento por vencer obstáculos personales.
Se le anima a seguir familiarizándose con el medio acuático, sin presiones, y a disfrutar del momento, con el objetivo a largo plazo de poder nadar sin sentir vergüenza y sin que le falte el aire.