Javier Calamaro comparte sus gustos musicales y su conexión con diversos géneros. Si bien nació en una cuna de rock y su padre era un gran tanguero, su espectro musical es amplio y abarca desde el tango hasta las chacareras.
Se destaca su afinidad por las buenas canciones, independientemente del género. Menciona su admiración por artistas como Troilo Pichuco en el tango y su incursión en otros estilos como el rock y la música folclórica argentina, demostrando una apreciación integral por el arte musical.