Javier Calamaro revela un "guilty pleasure" musical: la música clásica. Aunque su inclinación natural es hacia el rock y el tango, admite escuchar este género a pesar de no ser su preferido.
El artista confiesa que, aunque no se metería en un estudio a grabar música clásica, la aprecia por su complejidad y la considera un "placer culpable". Esta revelación añade una nueva faceta a su perfil musical, mostrando su apertura a diferentes estilos.