Fuertes lluvias en Asia provocan inundaciones y deslizamientos de tierra, dejando un saldo trágico de muertes y destrucción.
En Bangladesh, el lodo sepultó viviendas precarias, y en India, el agua acumulada obligó al corte de rutas. En el suroeste de China, 9 millones de personas están en alerta.
Un sobreviviente relata cómo un deslizamiento de tierra sepultó su casa, logrando escapar junto a sus hermanos mientras otros cinco miembros de la familia quedaron atrapados.