Vecinos de Villa Allende, Córdoba, han tomado medidas extremas ante la creciente inseguridad, cerrando el barrio con portones propios.
Esta iniciativa surge por la desesperación ante la falta de respuesta de las autoridades y la imposibilidad de llevar una vida normal.
Los vecinos argumentan que, ante la inacción estatal, se ven obligados a proveer su propia seguridad, incluso llegando a considerar medidas drásticas como la instalación de rejas o cercas eléctricas.
Se debate si esta medida es una solución creativa o un reflejo del abandono estatal, mientras se cuestiona la efectividad de estas barreras ante la delincuencia.