Se describe la IA como un conjunto de herramientas, incluyendo chatbots como ChatGPT y Gemini, que se basan en redes neuronales y ciencia de datos. Estas herramientas, aunque no poseen vida, conciencia ni experiencia propia, son capaces de procesar información y detectar fraudes.
Se explica que la IA utiliza técnicas matemáticas para procesar lenguaje y generar respuestas, diferenciándose de la simple probabilidad. Se menciona que la ciencia de datos ha sido fundamental en el desarrollo de la IA desde sus inicios, con un avance significativo a partir de los años 80.