El juez Martínez de Giorgi apartó a las querellas del caso Libra, argumentando que no han demostrado ser particulares damnificadas. Esta decisión, que utiliza argumentos similares a los de la defensa de Mauricio Novelli y del propio presidente Javier Milei, es cuestionada por las querellas y la Comisión Investigadora.
Se pone en duda la naturaleza de la maniobra, que se investiga como una posible estafa. Se exige que se investigue si el presidente Milei recibió algo a cambio de promocionar el contrato de Libra, utilizando un código alfanumérico que nadie conocía en ese momento. La decisión del juez genera sospechas sobre posibles favores y encubrimientos.