El geógrafo Antonio Delicio explica que Venezuela se encuentra en una zona sísmica debido al encuentro entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, lo que genera actividad constante. Detalla que el primer terremoto ocurrió en la falla de Boconó, mientras que el segundo, de mayor impacto en La Guaira, se originó cerca de la costa.
Delicio señala que la destrucción en La Guaira se explica por la alta vulnerabilidad de las construcciones en la zona, muchas de ellas edificadas sobre terrenos ganados al mar o de forma inapropiada después del deslave de Vargas en 1999. Señala que, si bien ha habido sismos de gran magnitud en la historia de Venezuela (como en 1812 y 1900), la probabilidad de otro evento de nivel 7 en el corto plazo es baja según las estadísticas.
El experto enfatiza que el problema principal no es la falta de normas sísmicas, sino el incumplimiento de las regulaciones de construcción y gestión de riesgos, lo que agrava la vulnerabilidad ante este tipo de catástrofes.