El funeral del gran Ayatolá Ali Khamenei, líder supremo de Irán, ha generado una convocatoria masiva, congregando a ciudadanos iraníes en una gran mezquita en Teherán para participar del rezo fúnebre.
La conmemoración, que comenzó el viernes, se extenderá durante tres días y se espera una mayor afluencia de público en la procesión fúnebre principal que recorrerá 10 kilómetros en la capital iraní.
Esta muestra de fervor religioso colectivo forma parte de las exequias organizadas por el régimen islámico para despedir a quien dirigió los destinos del país por más de 36 años.