Un estudio de la Universidad del Sur de Australia desmiente los beneficios de la ducha fría para combatir el estrés, la inflamación muscular y reforzar el sistema inmunológico, contrariamente a lo que pregonan algunos gurúes de la productividad.
Según la investigación, las duchas de agua helada solo tendrían beneficios para deportistas de alto rendimiento, y su utilidad para la población general en términos de salud sería nula. El segmento concluye con una crítica a las modas de bienestar sin base científica.