El dólar ha experimentado una subida en las últimas semanas, revirtiendo la tendencia de estabilidad observada durante el primer semestre del año. Esta alza era esperada por el mercado, que proyecta una continuación de la tendencia alcista para el segundo semestre.
Los factores que impulsan esta suba incluyen una menor liquidación de dólares por parte del sector agropecuario y un aumento en la demanda, tanto de personas que buscan adquirir divisas para viajar al exterior (posiblemente por el Mundial) como de empresas que buscan dolarizarse. El dólar financiero se posiciona como el más alto, superando los 1500 pesos, y es considerado un termómetro de la demanda empresarial.
La proyección del dólar futuro a fin de diciembre se sitúa en 1650 pesos, lo que implicaría una suba adicional del 10% desde los valores actuales. A pesar de la tendencia alcista, el gobierno no ve una alarma, ya que considera que un dólar más competitivo beneficia a la industria y a la economía en general. Se destaca que el dólar se mantiene "tranquilo" en comparación con años electorales anteriores.