El aguinaldo, que debería ser un alivio económico, se ha convertido en una solución temporal para cubrir deudas y gastos esenciales para muchos argentinos.
La falta de un ingreso extra significativo hace que el aguinaldo se destine principalmente a pagar tarjetas de crédito, deudas acumuladas y necesidades básicas como la escuela o la obra social, dejando poco margen para el ahorro o el disfrute.
Comerciantes y empleados coinciden en la difícil situación económica, donde el aguinaldo apenas alcanza para paliar agujeros financieros, reflejando la compleja realidad que atraviesan muchos hogares argentinos.