La opinión pública muestra un creciente rechazo a la eliminación de la obra pública estatal, con un 72,1% en contra, a pesar de que Javier Milei impulsó medidas de ajuste.
Se observa una tendencia donde la demanda de intervención estatal aumenta a medida que el Estado se retrae, evidenciado en la preocupación por el estado de rutas y hospitales.
Las privatizaciones de empresas públicas también generan debate, con un 61% en contra, aunque las concesiones viales plantean dudas sobre su rentabilidad y transparencia.