Se relata la influencia de la "egiptomanía" en la joyería, impulsada por el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Marcas como Van Cleef & Arpels y Cartier se inspiraron en símbolos egipcios para crear colecciones únicas.
Se mencionan piezas expuestas en el Museo de Artes Decorativas de París, creadas en platino, brillantes, esmeraldas, zafiros y rubíes, con símbolos como el Loto y el escarabajo. Cartier, por su parte, utilizó vocabulario estético propio y piedras como la cornalina y el lápiz lazuli para evocar el estilo egipcio.