Se cuestiona la efectividad del etiquetado frontal (octógonos) en la prevención de enfermedades, debido a la falta de mediciones de impacto en la salud pública desde su implementación en 2022. La ausencia de datos dificulta la toma de decisiones sobre su continuidad.
El gobierno propone eliminar los octógonos, mientras que 40 instituciones médicas se oponen o sugieren buscar alternativas. La falta de argumentos sanitarios sólidos por ambas partes genera incertidumbre sobre el futuro del etiquetado frontal.