Las devastadoras consecuencias del doble terremoto en Venezuela, ocurrido hace 11 días, continúan impactando al país. Las imágenes son desoladoras, con miles de personas desaparecidas y una creciente angustia en las familias que buscan a sus seres queridos.
El gobierno venezolano ha reportado un total de 3.342 fallecidos, cifra que lamentablemente se presume seguirá en aumento. Además, hay más de 16.000 heridos y decenas de miles de damnificados que han perdido todo.
La situación se agrava con la partida de los rescatistas internacionales, quienes dan por cumplida su misión tras dos semanas de arduo trabajo. Si bien Argentina ha enviado un nuevo equipo, la capacidad operativa para remover escombros y continuar las tareas de rescate se ve limitada.
Se reporta que más de 500 edificios han sido afectados, algunos derrumbándose por completo, evidenciando la magnitud de la catástrofe. En medio de la tragedia, han surgido negocios informales que cobran por remover escombros, añadiendo un matiz sombrío a la situación.
A pesar de la desolación, se aferran a la esperanza con casos de sobrevivientes encontrados, como el de una mamá con su bebé, que demuestran la resiliencia humana ante la adversidad.